Guerra electrónica e IA
la batalla por el espectro
La guerra electrónica (EW) y la inteligencia artificial (IA) están transformando tanto el campo de batalla moderno como el ámbito civil. Este artículo ofrece un análisis detallado de los riesgos jurídicos, las obligaciones regulatorias y las oportunidades estratégicas para las empresas, los inversores y los directivos que operan en este dinámico sector en la República Checa.

El frente invisible y la llegada de los sistemas cognitivos
En esta ecuación, ya de por sí compleja, irrumpe ahora con fuerza la inteligencia artificial (IA), que cambia la esencia misma del combate electrónico. Para las empresas tecnológicas checas, los integradores de sistemas y los inversores de la industria de defensa, esto supone una oportunidad de crecimiento sin precedentes, pero también la entrada en un campo minado de nuevas regulaciones jurídicas, riesgos de sanciones y relaciones de responsabilidad.
Si opera en este entorno, el equipo jurídico del despacho de abogados ARROWS está preparado para prestarle el apoyo necesario: contáctenos en consultas@arws.cz.
De las bibliotecas estáticas a la adaptación cognitiva
Los sistemas tradicionales de guerra electrónica funcionaban según un principio relativamente sencillo de comparación de patrones. El receptor de alerta radar (RWR) detectaba una señal, comparaba sus parámetros con una base de datos (biblioteca) precargada de amenazas conocidas y, si encontraba una coincidencia, identificaba el sistema y activaba las contramedidas correspondientes. Sin embargo, este enfoque resulta hoy cada vez menos eficaz.
Los radares digitales y los sistemas de comunicación modernos son capaces de cambiar sus frecuencias de trabajo, formas de onda y esquemas de modulación en cuestión de microsegundos, a menudo incluso en mitad de la emisión de un solo pulso. Las bibliotecas estáticas de amenazas quedan obsoletas en el momento en que se cargan en el sistema y no son capaces de reaccionar ante señales nuevas y hasta ahora desconocidas.
La respuesta a este reto es la guerra electrónica cognitiva (Cognitive Electronic Warfare – CEW). Estos sistemas utilizan algoritmos avanzados de aprendizaje automático (ML) y redes neuronales profundas para analizar el entorno electromagnético en tiempo real. En lugar de buscar coincidencias en una base de datos, el sistema «aprende» sobre la marcha: detecta anomalías, clasifica las señales en función de su comportamiento y formula hipótesis sobre las intenciones del emisor.
Los sistemas cognitivos pueden diseñar y aplicar técnicas de perturbación contra amenazas con las que nunca antes se habían encontrado. No obstante, esta revolución tecnológica plantea una cuestión jurídica fundamental: ¿quién responde de las decisiones adoptadas por un algoritmo autónomo en una situación crítica?
El vacío jurídico de la toma de decisiones autónoma
Para los desarrolladores y fabricantes de la industria checa de defensa y seguridad (por ejemplo, en el ámbito de los sistemas C-UAS o de los sistemas de vigilancia pasiva), esto significa que su software pasa de ser una herramienta pasiva a un agente activo. Si un sistema autónomo de EW cognitiva evalúa erróneamente una señal civil (por ejemplo, el sistema de guiado de un avión comercial o las comunicaciones críticas de los servicios de emergencia) como una amenaza hostil y comienza a perturbarla, las consecuencias pueden ser catastróficas.
El marco jurídico de la responsabilidad por daños causados por sistemas autónomos sigue en desarrollo tanto en la República Checa como en la UE, y confiar únicamente en las disposiciones generales del Código Civil checo (Ley n.º 89/2012 Sb., en adelante «CC») resulta extremadamente arriesgado para las empresas.
Es imprescindible tener presente que, en la práctica, esta problemática es mucho más compleja de lo que parece a primera vista. No se trata solo de «quién pulsó el botón», porque en la EW cognitiva a menudo no hay ningún botón. Los detalles procesales de la prueba —si se trató de un error en los datos de entrenamiento, de un defecto del algoritmo o de una reacción imprevisible a un estímulo externo— requieren una profunda especialización.
El despacho de abogados ARROWS cuenta con un equipo de especialistas que trabajan a diario en esta materia y saben minimizar los riesgos de sus proyectos de desarrollo. No dude en dirigirse a nuestro despacho: consultas@arws.cz.
Tormenta legislativa: el AI Act y la trampa de la excepción militar
Con la adopción del Reglamento de Inteligencia Artificial (AI Act), la Unión Europea se ha convertido en pionera mundial en la regulación de la IA. Muchos directivos de la industria de defensa se han forjado una peligrosa ilusión de seguridad basada en la llamada «excepción militar». Sin embargo, la realidad es que esta excepción es mucho más estrecha de lo que la mayoría de las empresas admite, y su interpretación errónea puede acarrear multas devastadoras.
El mito de la exclusividad y la realidad de las tecnologías de doble uso
Es cierto que el texto del Reglamento, en su artículo 2, apartado 3, establece que los sistemas de IA desarrollados y utilizados exclusivamente con fines militares, de defensa o de seguridad nacional quedan excluidos de su ámbito de aplicación. Pero el diablo se esconde en el detalle de la palabra «exclusivamente». En el mundo tecnológico actual, prácticamente ninguna tecnología avanzada de IA se desarrolla solo para el ejército. La mayoría de las innovaciones surgen en el sector civil o comercial y posteriormente se adaptan para uso militar.
Si su empresa desarrolla un módulo de IA de reconocimiento de imágenes que vende principalmente a empresas logísticas o a policías municipales para la supervisión del tráfico, y ese mismo módulo (aunque sea con pequeñas modificaciones) lo suministra al ejército para el guiado de drones, la versión civil queda plenamente sujeta al AI Act.
Y lo que es peor: si este sistema se utiliza en un contexto que no encaja en la definición estricta de «seguridad nacional» (por ejemplo, la actividad policial ordinaria, la protección de fronteras frente a la migración ilegal o las misiones humanitarias), la excepción no se aplica. El considerando 24 del AI Act lo advierte claramente: si el sistema se utiliza también con fines no militares, la regulación le es aplicable.
Para la dirección de las empresas tecnológicas, esto implica la necesidad de una auditoría jurídica exhaustiva de su cartera. Debe saber con precisión dónde y cómo se despliegan sus sistemas. Si se ampara en la excepción militar para una tecnología que también tiene uso civil, se arriesga a multas de hasta 35 millones de EUR o el 7 % del volumen de negocios mundial. Los abogados de ARROWS están preparados para auditar sus productos y garantizar su conformidad con la legislación europea. Para analizar el impacto del AI Act en su negocio, contáctenos en consultas@arws.cz.
La delgada línea entre la seguridad nacional y la seguridad pública
Otro punto crítico es la definición de «seguridad nacional». Mientras que la seguridad nacional es competencia exclusiva de los Estados miembros y queda fuera del ámbito del Derecho de la UE, la «seguridad pública» (public security) sí está sujeta al Derecho de la UE. La frontera entre ambos conceptos es a menudo difusa y puede interpretarse de forma distinta en cada Estado miembro.
Un sistema de EW cognitiva que la policía utilice para proteger una concentración pública frente a drones (seguridad pública) estará sujeto al AI Act como «sistema de alto riesgo», mientras que ese mismo sistema utilizado por el ejército para proteger un depósito de munición (seguridad nacional) puede quedar excluido.
Esta inseguridad jurídica exige que los desarrolladores implanten mecanismos de cumplimiento normativo (compliance) ya en la fase de diseño del producto. Es más seguro presuponer que la regulación será aplicable y prepararse para ella que enfrentarse a sanciones a posteriori. Para establecer procesos de compliance en su empresa, aproveche nuestra experiencia: escríbanos a consultas@arws.cz.
Controles de exportación y productos de doble uso: la trampa de la transferencia intangible
La guerra electrónica y las tecnologías de IA entran casi por definición en la categoría de productos de doble uso (Dual-Use). Se trata de artículos que pueden utilizarse tanto con fines civiles como militares (incluida la proliferación de armas de destrucción masiva, pero también la cibervigilancia). La exportación de estas tecnologías está sujeta a un estricto procedimiento de autorización, que en la República Checa gestiona el Departamento de Licencias del Ministerio de Industria y Comercio (Licenční správa Ministerstva průmyslu a obchodu, MPO).
Transferencia intangible de tecnología (ITT)
Muchas empresas checas de software no son conscientes de que «exportar» no significa solo enviar físicamente una caja con hardware a través de la frontera. El envío de un correo electrónico con parte del código fuente, compartir planos técnicos en un almacenamiento en la nube accesible desde el extranjero o incluso una consulta telefónica con un colega en un tercer país se consideran exportación. Si se trata de un artículo controlado (por ejemplo, software de procesamiento de señales o de cifrado) y el destinatario se encuentra fuera de la UE (y en algunos casos incluso dentro de la UE), sin una licencia válida está infringiendo la ley.
En la práctica, este riesgo es enorme en los equipos de desarrollo internacionales. Basta con que un desarrollador en Praga suba código a un servidor al que tiene acceso un desarrollador en la India o en EE. UU. para que pueda producirse una exportación ilegal de tecnología. Las sanciones por infringir los controles de exportación son draconianas e incluyen la responsabilidad penal de las personas físicas y la prohibición de seguir comerciando.
Control de exportaciones y doble uso
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Riesgo y sanciones |
Cómo ayuda ARROWS (consultas@arws.cz) |
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Exportación ilegal de software (ITT): Enviar código por correo electrónico al extranjero sin licencia puede constituir delito, con multas millonarias y riesgo de pena de prisión. |
Implantación de un Programa Interno de Cumplimiento (ICP): Elaboramos directrices para el manejo de tecnologías y formamos a sus empleados. |
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Listas de sanciones: Comerciar con un socio vinculado (aunque sea indirectamente) a personas sancionadas (por ejemplo, Rusia, China) puede provocar la congelación de cuentas y la muerte reputacional. |
Due diligence y screening: Verificamos la estructura de propiedad de sus socios y garantizamos el cumplimiento de los regímenes de sanciones. |
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Denegación de la licencia del MPO: Una solicitud mal cumplimentada o un End-User Certificate insuficiente provocan retrasos o la denegación de la operación. |
Representación en el procedimiento de licencia: Preparamos una documentación impecable y le representamos ante el Departamento de Licencias del MPO. |
El despacho de abogados ARROWS cuenta con amplia experiencia en la representación de clientes ante el Departamento de Licencias y en la resolución de casos complejos de exportación a territorios de riesgo. Si no está seguro de si su actividad requiere licencia, contáctenos para obtener un dictamen jurídico en consultas@arws.cz.
Ciberseguridad: NIS2 y la responsabilidad de la dirección
La guerra electrónica moderna está indisolublemente ligada a la ciberseguridad. Los sistemas de EW son, en esencia, ordenadores especializados conectados a redes y, por tanto, vulnerables a ciberataques. La nueva Directiva europea NIS2 y la consiguiente nueva Ley de Ciberseguridad checa revolucionan las obligaciones de toda la cadena de suministro de la industria de defensa.
Los proveedores, en el punto de mira del regulador
Mientras que antes la ley de ciberseguridad afectaba solo a un grupo reducido de operadores de infraestructuras críticas, la NIS2 amplía su ámbito a miles de empresas. La industria de defensa figura expresamente entre los sectores regulados. Esto significa que incluso una empresa mediana que suministre componentes, software o servicios (por ejemplo, gestión de datos o nube) a un grupo armamentístico como CSG o Aero Vodochody puede quedar sujeta al régimen de «entidad obligada».
El impacto es doble:
- Regulación directa: Si cumple los criterios de tamaño y sector, debe notificarse usted mismo a la Oficina Nacional de Ciberseguridad y Seguridad de la Información (Národní úřad pro kybernetickou a informační bezpečnost, NÚKIB), implantar un sistema de gestión de la seguridad de la información (ISMS), realizar análisis de riesgos y notificar incidentes.
- Presión contractual: Los grandes clientes (sujetos a un régimen más estricto) están obligados a gestionar la seguridad de su cadena de suministro. Por ello exigirán contractualmente a sus proveedores el cumplimiento de estrictas normas de seguridad, el derecho de auditoría y elevadas penalizaciones contractuales por infracciones de seguridad.
Responsabilidad personal de los órganos de administración
Una novedad fundamental es la responsabilidad expresa de la alta dirección (órganos de administración) en materia de ciberseguridad. Ya no es posible excusarse con que «de eso se encarga el departamento de TI». Los miembros del consejo de administración y los administradores deben recibir formación, aprobar las medidas y supervisar su cumplimiento. En caso de incidente grave y de incumplimiento de obligaciones, la empresa se expone a una multa de hasta 10 millones de EUR o el 2 % del volumen de negocios, y los directivos, en casos extremos, incluso a la suspensión en el ejercicio de su cargo.
Esta problemática jurídica es muy compleja en la práctica y requiere combinar la perspectiva jurídica con la técnica. ARROWS colabora con auditores de TI y puede garantizarle un cumplimiento integral de la NIS2. Para una auditoría de preparación y la adaptación de los contratos con proveedores, contáctenos en consultas@arws.cz.
La batalla por el espectro: pruebas, perturbaciones y responsabilidad por daños
El desarrollo y las pruebas de medios de guerra electrónica (inhibidores, sistemas de vigilancia pasiva) en la densamente poblada Europa Central chocan con límites físicos y jurídicos. El espectro radioeléctrico es un recurso natural agotable, y el conflicto entre la necesidad del ejército de «entrenar» la perturbación y la necesidad del ámbito civil de comunicarse es inevitable.
Procedimientos de autorización y emisiones experimentales
Si desarrolla un inhibidor (por ejemplo, un sistema antidrones), no puede simplemente encenderlo «de prueba» en el patio de la fábrica. Perturbar bandas (por ejemplo, GNSS, GSM, Wi-Fi) sin la autorización correspondiente es una actividad ilegal. Para realizar pruebas legales es necesario obtener una autorización individual con fines experimentales de la Oficina Checa de Telecomunicaciones (Český telekomunikační úřad, ČTÚ). Esta autorización se concede por un tiempo limitado (por lo general, un máximo de 1 año; en proyectos de investigación subvencionados, hasta 54 meses) y está vinculada a una ubicación y unos parámetros técnicos concretos.
Complica la situación el hecho de que la gestión del espectro en la República Checa está dividida. La ČTÚ gestiona las bandas civiles, mientras que el Ministerio de Defensa (Ministerstvo obrany, MO) gestiona las militares. Sin embargo, los sistemas de EW modernos operan a menudo en ambos ámbitos o en su frontera. Aunque la coordinación entre estas autoridades está regulada mediante acuerdos, en la práctica pueden surgir fricciones y negociaciones prolongadas. Nuestros abogados tienen experiencia en la negociación con los reguladores y le ayudarán a superar sin contratiempos el proceso de obtención de autorizaciones. Para recibir apoyo jurídico en sus solicitudes de frecuencias, escriba a consultas@arws.cz.
Actividad especialmente peligrosa y responsabilidad objetiva
¿Qué ocurre si, al probar un inhibidor de alta potencia, «tumba» por descuido la señal de un operador móvil en un municipio cercano, provoca la caída de los terminales bancarios o interrumpe las comunicaciones del servicio de emergencias?
Desde el punto de vista del CC, la explotación de equipos de guerra electrónica puede calificarse como actividad especialmente peligrosa (§ 2925 del CC). En este tipo de actividad rige la llamada responsabilidad objetiva: el explotador responde del daño con independencia de que haya mediado culpa (por ejemplo, negligencia) o no. Basta con demostrar que el daño fue causado por la naturaleza de dicha actividad. La exoneración de responsabilidad es, en tal caso, extremadamente difícil.
El explotador tendría que demostrar que el daño se debió a fuerza mayor (por ejemplo, un rayo) o a la conducta exclusiva del perjudicado, lo que, tratándose de una radiación electromagnética invisible, resultará muy complicado desde el punto de vista procesal y probatorio.
Además, la Ley de Comunicaciones Electrónicas checa permite a la ČTÚ imponer multas de hasta 50 millones CZK (aprox. 2,1 millones EUR) por causar interferencias perjudiciales. Por ello es absolutamente crítico contar, antes de iniciar cualquier prueba, con condiciones jurídicamente aseguradas, zonas de protección delimitadas, las entidades afectadas informadas y, sobre todo, un buen seguro de responsabilidad civil. El despacho de abogados ARROWS está asegurado frente a daños por un importe de hasta 500 millones CZK (aprox. 20,6 millones EUR), lo que ofrece a nuestros clientes una sólida garantía a la hora de abordar riesgos tan complejos.
Pruebas y explotación de sistemas de EW
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Riesgo y sanciones |
Cómo ayuda ARROWS (consultas@arws.cz) |
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Interferencias perjudiciales: Provocar la caída de redes civiles puede acarrear una multa de la ČTÚ de hasta 50 millones CZK y la indemnización de daños a los operadores. |
Marco jurídico de las pruebas: Preparamos contratos y autorizaciones para la explotación experimental que minimizan su riesgo. |
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Responsabilidad por daños (objetiva): Como explotador de un equipo especialmente peligroso, usted responde de los daños incluso sin culpa. |
Análisis de responsabilidad y seguros: Le ayudamos a fijar límites de responsabilidad y a revisar las pólizas de seguro. |
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Denegación de la licencia experimental: La ČTÚ puede denegar la solicitud por colisión con otros servicios. |
Representación administrativa: Negociamos con la ČTÚ y el MO los parámetros técnicos y las excepciones para obtener la licencia. |
La propiedad intelectual en la era de la IA y la cooperación internacional
La República Checa goza de una excelente reputación en el mundo de la guerra electrónica gracias a empresas como ERA (sistemas VERA-NG), Retia (radares Reacher) o URC Systems (inhibidores STARKOM). La tendencia actual es combinar este hardware de primer nivel con software de IA extranjero, lo que plantea nuevas cuestiones jurídicas en materia de propiedad intelectual (IP).
¿De quién es la IA «entrenada»?
Si una empresa checa aporta los datos de sus sensores y un socio extranjero aporta el algoritmo, ¿a quién pertenece el modelo «entrenado» resultante tras un año de funcionamiento? ¿Al proveedor del algoritmo o al proveedor de los datos? Sin un contrato de licencia preciso surgen disputas irresolubles que pueden llegar a bloquear el producto. Los datos del campo de batalla son sumamente valiosos y su protección jurídica es imprescindible. En los proyectos («joint venture» o asociación tecnológica) es clave regular contractualmente la titularidad de la IP.
Control de inversiones extranjeras (FDI)
La entrada de capital extranjero en empresas checas de los ámbitos de la IA, la robótica, la ciberseguridad y la defensa está sujeta a un estricto control conforme a la Ley de Control de Inversiones Extranjeras checa (Ley n.º 34/2021 Sb., FDI screening). El Estado está facultado para prohibir la entrada de un inversor de un país no perteneciente a la UE (y en algunos casos incluso de la UE) si ello pudiera poner en peligro la seguridad del Estado o el orden público.
Para los propietarios de empresas tecnológicas checas que buscan un inversor o planean una salida (exit), esto implica la necesidad de preparar cuidadosamente la operación. Es preciso anticipar las posibles objeciones del Estado y estructurar la operación de modo que resulte viable.
Gracias a su red y a su experiencia en operaciones internacionales, ARROWS International dispone de un know-how único en este ámbito. Sabemos poner en contacto a nuestros clientes con interesantes oportunidades de inversión y acompañarlos con seguridad a lo largo de todo el proceso. Si busca un socio o un inversor, contáctenos en consultas@arws.cz.
Ventaja estratégica gracias a la seguridad jurídica
La guerra electrónica y la inteligencia artificial no son solo un reto tecnológico, sino sobre todo un complejo laberinto jurídico y estratégico. Desde la regulación europea del AI Act y la directiva de ciberseguridad NIS2, pasando por las normas nacionales de gestión del espectro y los controles de exportación, hasta las complejas cuestiones de responsabilidad por daños y protección de la propiedad intelectual.
Lo que parece un simple caso comercial —la venta de software, la prueba de una nueva antena o la entrada de un inversor extranjero— puede convertirse, sin una orientación jurídica experta, en una pesadilla llena de sanciones, litigios y pérdida de reputación. Como hemos mostrado, cada paso tiene vínculos y riesgos ocultos que un profano a menudo no ve.
Su know-how está en la tecnología. El nuestro, en la seguridad jurídica. El despacho de abogados ARROWS es su socio estratégico, que le permite centrarse en la innovación mientras nosotros nos ocupamos de que su negocio esté seguro. Gracias a nuestro seguro, a nuestra red internacional y a nuestro profundo conocimiento de la regulación de la industria de defensa, estamos preparados para afrontar sus retos: desde la preparación de contratos hasta la representación ante los tribunales.
No espere a que el riesgo se convierta en un problema. Póngase en contacto con nosotros hoy mismo en consultas@arws.cz y obtenga una solución jurídica a medida.
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